Dirigible
✨ El transatlántico del cielo
Un dirigible es una aeronave más ligera que el aire que puede mantenerse en altura gracias a una envolvente llena de un gas menos denso que el aire que la rodea. Los modelos modernos suelen utilizar helio, un gas inerte que no arde, mientras que muchos antiguos empleaban hidrógeno, más ligero pero muy inflamable.
A diferencia de un globo aerostático, un dirigible dispone de motores y puede ser guiado. Los dirigibles rígidos, como los famosos Zeppelin, tienen una estructura interna que mantiene la envolvente. Los no rígidos, conocidos como blimps, conservan su forma principalmente gracias a la presión del gas.
Un dirigible puede permanecer mucho tiempo en el aire porque gran parte de su sustentación procede de la flotación y no de las alas. Su velocidad suele ser moderada y el viento puede influir en su desplazamiento. A comienzos del siglo XX, grandes dirigibles rígidos transportaron pasajeros y realizaron patrullas militares.
Varios accidentes graves, especialmente el desastre del Hindenburg de 1937, contribuyeron al declive de los dirigibles de pasajeros llenos de hidrógeno, mientras que el avión hizo más prácticos los viajes rápidos. Hoy se utilizan sobre todo para publicidad, observación aérea, investigación científica, turismo y algunas aplicaciones de comunicación o vigilancia. Su autonomía resulta útil cuando permanecer en el aire importa más que la velocidad.