Alergias
✨ Cuando tu cuerpo se equivoca de enemigo
Una alergia es una respuesta exagerada del sistema inmunitario frente a una sustancia que normalmente es inofensiva. Estas sustancias, llamadas alérgenos, incluyen el polen, los ácaros del polvo, la caspa de los animales, algunos alimentos, las picaduras de insectos, ciertos medicamentos y el látex natural. Cuando una persona alérgica entra en contacto con un alérgeno, su organismo produce anticuerpos llamados IgE.
Estos desencadenan la liberación de sustancias como la histamina, responsables de síntomas que pueden afectar la nariz, los ojos, la piel, los pulmones o el aparato digestivo. Entre los signos más frecuentes están los estornudos, el picor, la urticaria, el eccema, la tos, las sibilancias, el dolor abdominal, los vómitos y la diarrea. Los síntomas pueden aparecer pocos minutos después de la exposición o tardar varias horas, según el tipo de alergia.
Muchas reacciones alérgicas son leves y desaparecen con tratamiento o al alejarse del alérgeno, pero algunas requieren atención médica. En casos poco frecuentes puede producirse una reacción grave llamada anafilaxia. Esta puede causar inflamación de la garganta, dificultad para respirar, una caída brusca de la presión arterial y pérdida del conocimiento. Se trata de una urgencia médica que debe tratarse de inmediato con adrenalina.
El diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración física y, cuando es necesario, pruebas cutáneas o análisis de sangre. Aunque no siempre es posible prevenir las alergias, evitar los alérgenos conocidos y seguir el tratamiento indicado permite a la mayoría de las personas llevar una vida normal.