Antiguos Galos
✨ Siglo 6 a.C. – Siglo 1 d.C., Europa Occidental
Los antiguos galos eran pueblos celtas que habitaban gran parte de la actual Francia, además de zonas de Bélgica, Suiza, el norte de Italia, Alemania y los Países Bajos, entre el siglo V a. C. y la conquista romana. No constituían un único reino, sino numerosas tribus independientes que compartían una lengua, creencias y costumbres semejantes.
La mayoría de la población vivía de la agricultura y la ganadería, mientras que hábiles artesanos elaboraban objetos de metal, cerámica, joyas y armas de gran calidad. El comercio con los pueblos del Mediterráneo y de otras regiones favorecía el intercambio de productos, riqueza e ideas. Algunos asentamientos crecieron hasta convertirse en grandes ciudades fortificadas llamadas oppida, que desempeñaban un papel destacado en la vida política y comercial.
La sociedad gala se organizaba en torno a guerreros, nobles, campesinos, artesanos y druidas. Los druidas tenían una función muy importante como dirigentes religiosos, jueces, maestros y guardianes de la tradición oral, ya que el conocimiento se transmitía sobre todo de viva voz. En el siglo I a. C., Julio César dirigió la conquista de la Galia durante las Guerras de las Galias.
La derrota de la coalición encabezada por Vercingétorix en la batalla de Alesia, en el año 52 a. C., marcó un momento decisivo. Con el paso del tiempo, la presencia romana transformó profundamente la región, aunque muchas tradiciones celtas, nombres de lugares, estilos artísticos y rasgos culturales siguieron influyendo en la historia de Europa occidental.