Nabateos
✨ Siglo 4 a.C. – 106 d.C., Próximo Oriente
Los nabateos fueron un pueblo árabe que estableció un próspero reino entre el siglo IV a. C. y el año 106 d. C. Su territorio ocupaba partes de las actuales Jordania, Arabia Saudita, Israel, Palestina y el sur de Siria. Situados en el cruce de importantes rutas de caravanas, acumularon riqueza al controlar el comercio de productos valiosos como el incienso, la mirra, las especias y los tejidos, transportados entre el sur de Arabia, Egipto y el Mediterráneo.
Más que basar su poder en la conquista militar, desarrollaron una extensa red comercial y mantuvieron relaciones diplomáticas con los pueblos vecinos. Su capital, Petra, excavada en acantilados de arenisca, llegó a ser uno de los grandes centros urbanos del mundo antiguo. También construyeron templos, tumbas, depósitos de agua y caminos que reflejan la influencia de diversas culturas de la región.
Como habitaban una zona muy árida, los nabateos perfeccionaron técnicas para aprovechar al máximo el agua disponible. Levantaron presas, cisternas, canales y grandes depósitos capaces de recoger las lluvias estacionales y abastecer ciudades, cultivos y caravanas durante todo el año. Su cultura combinó tradiciones árabes con influencias helenísticas, egipcias y mesopotámicas.
En las inscripciones oficiales empleaban una variedad del arameo cuya escritura contribuyó posteriormente al desarrollo del alfabeto árabe. En el año 106 d. C., el Imperio romano incorporó el Reino Nabateo a la provincia de Arabia Pétrea. Aunque dejaron de ser un Estado independiente, sus logros en arquitectura, ingeniería hidráulica y comercio siguieron influyendo en la historia de Oriente Próximo.