Otoño
✨ El baile de las hojas
El otoño es una de las cuatro estaciones en las regiones donde existe un ciclo estacional bien marcado. En el hemisferio norte suele situarse entre el verano y el invierno, mientras que en el hemisferio sur ocupa el periodo equivalente en la otra mitad del año. Las fechas exactas dependen del calendario y de la definición utilizada. Desde el punto de vista astronómico, el otoño comienza con el equinoccio de septiembre en el hemisferio norte y con el de marzo en el hemisferio sur.
Durante un equinoccio, la duración del día y de la noche es aproximadamente igual. A medida que avanza la estación, disminuyen las horas de luz en el hemisferio norte, las temperaturas suelen bajar y el Sol recorre una trayectoria más baja por el cielo. Uno de los cambios más visibles del otoño se produce en las hojas de muchos árboles de hoja caduca.
Cuando los días se acortan y las temperaturas descienden, estos árboles se preparan para el invierno y reducen progresivamente la producción de clorofila, el pigmento verde que participa en la fotosíntesis. Al disminuir la clorofila, se hacen más visibles otros pigmentos que ya estaban presentes en las hojas, dando lugar a tonos amarillos y naranjas. En algunas especies, unos pigmentos llamados antocianinas contribuyen a producir colores rojos o morados.
Finalmente, muchas hojas se secan y caen. El otoño también modifica la vida de animales y plantas: algunas especies migran, otras almacenan alimento o energía y muchas plantas se preparan para soportar temperaturas más bajas. Por eso, esta estación representa una transición entre el calor del verano y las condiciones más frías que vienen después.