Baobab
✨ El árbol del revés
Los baobabs son un grupo de árboles del género Adansonia, originarios de África continental, Madagascar y algunas regiones de Australia. El baobab africano, Adansonia digitata, es la especie de distribución más amplia y crece en numerosas zonas secas al sur del Sahara. Se distingue por su tronco muy grueso, capaz de almacenar una cantidad considerable de agua en sus tejidos. Esta adaptación le permite afrontar largas temporadas de sequía.
Cuando pierde las hojas, sus ramas pueden parecer raíces, de ahí la conocida imagen de un árbol que crece al revés. Durante la estación lluviosa, muchos baobabs producen hojas nuevas. Según la especie, sus grandes flores pueden ser polinizadas por murciélagos, insectos u otros animales. El baobab tiene importancia tanto ecológica como cultural.
Sus flores, frutos, hojas y corteza proporcionan recursos a numerosos animales, mientras que las cavidades de sus troncos y ramas pueden servir de refugio para la fauna. El fruto contiene una pulpa seca y nutritiva, especialmente rica en vitamina C, además de semillas que pueden consumirse o utilizarse para elaborar otros productos.
En distintas regiones africanas, algunas partes del árbol se aprovechan como alimento, para obtener fibras, en ciertos usos tradicionales y para fabricar materiales útiles. Los baobabs pueden vivir durante muchos siglos, aunque calcular la edad exacta de los ejemplares muy antiguos resulta difícil porque sus troncos no siempre forman anillos anuales fiables. A pesar de estar bien adaptados a ambientes difíciles, estos árboles también sufren la pérdida de hábitat, los cambios en el uso del suelo y otras presiones ambientales.