Remolacha
✨ El rubí dulce escondido bajo tierra
La remolacha es la raíz principal engrosada de una planta de la familia de las Amarantáceas. Su nombre científico es Beta vulgaris, una especie que también comprende la remolacha azucarera y la acelga. Por lo general, es bienal: durante el primer año almacena reservas en la raíz y forma una roseta de hojas; después de pasar el invierno, puede florecer y producir semillas en el segundo año.
Las variedades pueden tener raíces rojas, amarillas, blancas o con rayas. El color rojo procede sobre todo de las betalainas, pigmentos solubles en agua que incluyen las betacianinas y las betaxantinas. Estos compuestos son característicos de la remolacha y explican gran parte de su color. La remolacha puede comerse cruda, hervida, asada, al vapor o encurtida, y se utiliza en ensaladas y sopas.
Tanto la raíz como las hojas jóvenes son comestibles, aunque las hojas desarrolladas suelen cocinarse. Su sabor es terroso y ligeramente dulce, en parte porque la raíz almacena hidratos de carbono. Aporta fibra, folatos, potasio y otros nutrientes. También contiene nitratos naturales, que el organismo puede transformar parcialmente en óxido nítrico, una molécula relacionada con la regulación del flujo sanguíneo.
Por ello, se estudia en relación con la circulación y el rendimiento físico, aunque sus efectos varían. Después de comerla, la orina o las heces pueden adquirir temporalmente un tono rosado o rojizo. Este efecto es inofensivo y se debe a sus pigmentos.