Beluga
✨ El canario de los mares
La beluga es una pequeña ballena con dientes que habita las frías aguas del Ártico y de los mares subárticos cercanos. A diferencia de la mayoría de los cetáceos, los adultos son casi completamente blancos, un color que les ayuda a confundirse con el hielo marino. Las crías nacen de color gris oscuro o marrón y se vuelven cada vez más claras a medida que crecen. La beluga carece de aleta dorsal, una adaptación que facilita el desplazamiento bajo el hielo flotante.
Además, las vértebras del cuello no están fusionadas, por lo que puede mover la cabeza hacia ambos lados con gran facilidad. Es un animal muy sociable que suele vivir en grupos pequeños o formar grandes concentraciones durante las migraciones estacionales. Su amplia variedad de silbidos, chasquidos y otros sonidos le ha dado el apodo de «canario del mar», ya que utiliza estas vocalizaciones para comunicarse y orientarse mediante la ecolocalización.
Su alimentación incluye peces, crustáceos, gusanos marinos y otros pequeños animales que viven cerca del fondo. La mayoría de sus inmersiones duran solo unos minutos, aunque puede descender más profundamente y permanecer más tiempo bajo el agua cuando es necesario. La hembra suele tener una sola cría tras una gestación de alrededor de catorce o quince meses, y la cuida durante varios años.
En muchas zonas del Ártico, las belugas migran siguiendo la apertura y el cierre del hielo marino y la disponibilidad de alimento. Aunque algunas poblaciones se mantienen estables, otras se han reducido debido a la contaminación, el ruido submarino, la alteración del hábitat, la caza y los efectos del cambio climático. Protegerlas también ayuda a conservar los delicados ecosistemas árticos.