🩸

Sangre

✨ El Río de la Vida

La sangre es un tejido conectivo líquido que circula de forma continua por los vasos sanguíneos. Su función es transportar oxígeno, nutrientes, hormonas y muchas otras sustancias que las células necesitan para funcionar. Un adulto suele tener alrededor de 5 litros de sangre, aunque la cantidad varía según el tamaño del cuerpo.

Aproximadamente el 55 % corresponde al plasma, un líquido amarillento formado sobre todo por agua que lleva proteínas, sales minerales, nutrientes, hormonas y productos de desecho. El resto está compuesto por las células sanguíneas: los glóbulos rojos, que transportan oxígeno gracias a la hemoglobina; los glóbulos blancos, que ayudan a proteger el organismo frente a las infecciones; y las plaquetas, pequeños fragmentos celulares que participan en la coagulación para detener las hemorragias.

El corazón impulsa la sangre a través de dos circuitos conectados. En la circulación pulmonar, la sangre llega a los pulmones para liberar dióxido de carbono y captar oxígeno. Después regresa al corazón y sale por la circulación sistémica, que distribuye oxígeno y nutrientes a todos los órganos y tejidos.

Además, la sangre contribuye a regular la temperatura corporal, mantiene el equilibrio del agua y de las sustancias disueltas y transporta los desechos hasta órganos como los riñones y el hígado, donde son eliminados o transformados. Los análisis de sangre ofrecen información muy valiosa sobre el estado de salud, ya que permiten detectar enfermedades, controlar tratamientos y comprobar el funcionamiento de distintos órganos.