Cueva
✨ El mundo secreto bajo nuestros pies
Una cueva es una cavidad natural bajo la superficie, comunicada con el exterior por una entrada. Se encuentran en muchos tipos de roca, aunque son frecuentes en las calizas. Allí, el agua de lluvia absorbe dióxido de carbono del suelo y se vuelve ligeramente ácida. Al filtrarse por las grietas, puede disolver poco a poco la caliza y ensanchar los conductos.
Con el tiempo, las grietas pueden transformarse en salas, galerías, pozos y redes subterráneas. Otras cuevas se forman de manera distinta: los tubos de lava pueden quedar cuando la roca fundida se aleja, y las olas pueden excavar cavidades en acantilados costeros. El agua subterránea, el hielo y la erosión también pueden contribuir a su formación.
Dentro de una cueva, las condiciones difieren de las de la superficie. La luz desaparece más allá de la entrada, la temperatura suele variar menos y la humedad puede ser alta. En la oscuridad total, las plantas verdes no pueden crecer porque necesitan luz para la fotosíntesis. Aun así, las cuevas pueden albergar organismos especializados, como bacterias, hongos y animales adaptados a la oscuridad.
Algunas especies pasan toda su vida bajo tierra, mientras que otras usan las cuevas como refugio o para reproducirse. El agua puede depositar minerales y formar estalactitas en el techo y estalagmitas en el suelo. Como estas formaciones crecen lentamente, las cuevas requieren protección.