República Checa
✨ La tierra de los castillos y el cristal
La República Checa, cuyo nombre oficial corto es Chequia, es un país sin salida al mar situado en Europa central. Limita con Alemania al oeste, Polonia al norte, Eslovaquia al este y Austria al sur. Su superficie es de unos 78.900 kilómetros cuadrados y su territorio combina colinas, mesetas, bosques y valles fluviales. El punto más alto es la Sněžka, con 1.603 metros, situada en los montes de los Gigantes, cerca de la frontera con Polonia.
Praga, la capital y ciudad más poblada, se encuentra a orillas del río Moldava y es uno de los principales centros culturales de Europa central. El checo es la lengua oficial. El territorio del país corresponde principalmente a las regiones históricas de Bohemia, Moravia y una parte de Silesia. Chequia es una república parlamentaria y forma parte de la Unión Europea desde 2004.
Su historia moderna está vinculada a las antiguas tierras de Bohemia y Moravia, mientras que Checoslovaquia se creó en 1918. La República Checa se convirtió en un Estado independiente en 1993, tras la separación pacífica de Checoslovaquia, conocida como el «Divorcio de Terciopelo». Actualmente, su economía está muy industrializada y se apoya en la industria manufacturera, los servicios, la tecnología y el comercio.
El país conserva numerosas ciudades históricas, castillos y tradiciones culturales, además de bosques y espacios naturales protegidos donde se practican actividades al aire libre. Chequia utiliza la corona checa como moneda. Su ubicación en el centro de Europa ha favorecido durante siglos sus conexiones con los países vecinos y las rutas comerciales europeas.