Ciervo Común
✨ El rey de cornamenta majestuosa
El ciervo rojo, también conocido como ciervo común, es uno de los mayores representantes de la familia de los cérvidos. Habita en gran parte de Europa, zonas de Asia occidental y algunas regiones del norte de África. Vive en bosques, montañas, praderas y áreas arboladas, desplazándose entre estos ambientes según la estación y la disponibilidad de alimento. Es un animal herbívoro que consume hierbas, hojas, brotes tiernos, cortezas, frutos silvestres y otras plantas.
Los machos desarrollan grandes astas ramificadas formadas por tejido óseo. Después de la época de reproducción las pierden de forma natural y vuelven a crecer durante la primavera siguiente. Mientras se están formando, las astas están cubiertas por una piel suave llamada terciopelo, muy irrigada por vasos sanguíneos que aportan los nutrientes necesarios para su crecimiento.
En otoño tiene lugar la berrea, la temporada reproductiva, cuando los machos emiten potentes bramidos y pueden enfrentarse con sus astas para conseguir el acceso a las hembras. Estos combates suelen servir para establecer la jerarquía y rara vez causan heridas graves. Las hembras suelen parir una sola cría a finales de la primavera o comienzos del verano.
El cervatillo presenta un pelaje con manchas claras que le proporciona un excelente camuflaje entre la vegetación hasta que desaparecen con el crecimiento. Gracias a su agudo oído y a su extraordinario olfato, el ciervo rojo detecta con rapidez la presencia de depredadores o cualquier peligro. Aunque muchas poblaciones permanecen estables, la fragmentación del hábitat, los atropellos y las molestias causadas por las actividades humanas afectan a algunas regiones.