Dinamarca
✨ La tierra de los bloques de colores y la sirenita
Dinamarca es un país del norte de Europa y el más meridional de los países nórdicos. Su territorio está formado por la península de Jutlandia y cientos de islas, aunque solo una parte de ellas está habitada de forma permanente. Limita por tierra con Alemania al sur y está rodeada por el mar del Norte y el mar Báltico. Tiene una superficie de unos 43.000 kilómetros cuadrados, sin contar Groenlandia y las islas Feroe, que son territorios autónomos del Reino de Dinamarca.
El relieve es principalmente bajo y poco accidentado, con numerosas zonas agrícolas y una extensa costa. Copenhague, la capital y ciudad más poblada, se encuentra en las islas de Selandia y Amager. El danés es la lengua oficial. Una amplia red de puentes conecta varias de sus islas y facilita el transporte dentro del país. Dinamarca es una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria.
Su sistema político actual se desarrolló de forma gradual, mientras que la monarquía danesa se encuentra entre las más antiguas del mundo. El país pertenece a la Unión Europea desde 1973, pero no utiliza el euro; su moneda es la corona danesa. Su economía, muy desarrollada, se basa principalmente en los servicios, la industria, el comercio y la agricultura. Dinamarca también tiene una larga tradición marítima, relacionada con la navegación, el transporte y la pesca.
La energía eólica desempeña un papel importante en su producción eléctrica, gracias a las inversiones en energías renovables. El país conserva numerosas huellas de su historia, entre ellas un importante patrimonio vikingo. Su posición entre el mar del Norte y el mar Báltico ha influido profundamente en su historia y en sus relaciones con el resto de Europa.