Aparato digestivo
✨ La fábrica de energía
El aparato digestivo es el conjunto de órganos encargado de transformar los alimentos en nutrientes que el organismo puede absorber y utilizar para obtener energía, crecer y reparar los tejidos. La digestión comienza en la boca, donde los dientes trituran los alimentos y la saliva inicia la descomposición del almidón. Después de tragar, el alimento desciende por el esófago hasta el estómago.
Allí, los movimientos musculares lo mezclan con los jugos gástricos, que contienen ácido y enzimas capaces de continuar la digestión, especialmente la de las proteínas. Más tarde pasa al intestino delgado, donde se absorbe la mayor parte de los nutrientes. El hígado produce la bilis, almacenada en la vesícula biliar para ayudar a digerir las grasas, mientras que el páncreas libera enzimas digestivas y sustancias que neutralizan la acidez procedente del estómago.
Los restos llegan al intestino grueso, donde se reabsorben gran parte del agua y algunas sales minerales antes de formarse las heces. En el colon viven billones de microorganismos que forman la microbiota intestinal, la cual participa en la digestión de ciertos componentes de los alimentos, produce algunas vitaminas y contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario. Finalmente, las heces se almacenan en el recto hasta ser expulsadas por el ano.
Además de procesar los alimentos, el aparato digestivo ayuda a mantener el equilibrio del organismo al aportar nutrientes, recuperar agua y trabajar en estrecha relación con los sistemas hormonal, nervioso e inmunitario. Una dieta equilibrada rica en fibra, una hidratación adecuada y el ejercicio físico regular favorecen una buena salud digestiva.