Libélula
✨ La piloto experta
Las libélulas son insectos pertenecientes al orden Odonata, un grupo que existe desde hace más de 300 millones de años. En la actualidad se conocen más de 3.000 especies, distribuidas por todos los continentes excepto la Antártida. Suelen vivir cerca de estanques, lagos, ríos y humedales, ya que sus larvas se desarrollan en agua dulce.
Tienen un cuerpo largo y delgado, dos pares de alas transparentes capaces de moverse de forma independiente y unos grandes ojos compuestos que les proporcionan una visión de casi 360 grados. Gracias a estas características son excelentes voladoras. Las libélulas son depredadoras durante toda su vida.
Las larvas acuáticas capturan pequeños invertebrados, renacuajos e incluso peces diminutos, mientras que los adultos atrapan mosquitos, moscas y otros insectos en pleno vuelo utilizando sus patas como una cesta para sujetar a la presa. A diferencia de las mariposas, las libélulas no pasan por una fase de crisálida. Su ciclo vital consta de tres etapas: huevo, larva acuática y adulto.
Según la especie y las condiciones ambientales, la fase larvaria puede prolongarse desde varios meses hasta varios años antes de que el insecto salga del agua y complete su transformación. Los adultos suelen vivir solo unas semanas o unos pocos meses, tiempo que dedican a alimentarse y reproducirse. Además de controlar las poblaciones de numerosos insectos, las libélulas sirven de alimento a aves, ranas, peces y arañas. Como dependen de aguas limpias para desarrollarse, su presencia y diversidad son indicadores del buen estado de ríos, lagos y humedales.