Comer
✨ Energía en el corazón del plato
Comer consiste en introducir alimentos en el organismo para que el cuerpo pueda digerirlos y utilizarlos. Los alimentos aportan nutrientes como carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales, agua y fibra alimentaria. Al masticar, los dientes trituran la comida y la saliva la humedece, además de iniciar la digestión de algunos carbohidratos.
La lengua mueve el alimento por la boca y ayuda a formar una masa que se puede tragar. Después de la deglución, el alimento pasa por el esófago hasta el estómago, donde se mezcla con los jugos digestivos. La digestión continúa en el intestino delgado, donde se absorben muchos nutrientes. Comer también es una actividad cotidiana que se aprende.
Los niños aprenden a usar cubiertos, masticar distintas texturas y reconocer el hambre y la saciedad. Una alimentación variada aporta nutrientes necesarios para crecer, mantenerse activo y funcionar bien. Conviene comer con calma, masticar bien, beber agua y manipular los alimentos con cuidado.
Lavarse las manos antes de las comidas, conservar correctamente los alimentos y conservar los alimentos perecederos a temperaturas adecuadas ayuda a reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos. El hambre, el apetito, las costumbres y la cultura también influyen en cuándo y cuánto comemos.