Isabel I
✨ 1533–1603, Reina de Inglaterra e Irlanda
Isabel I fue reina de Inglaterra e Irlanda desde 1558 hasta su muerte en 1603. Nació en 1533 y era hija de Enrique VIII y Ana Bolena. Su infancia estuvo marcada por conflictos políticos y religiosos, y se convirtió en heredera del trono después de la muerte de sus hermanastros Eduardo VI y María I. Cuando llegó al poder, Inglaterra estaba profundamente dividida por las tensiones religiosas. Isabel estableció un acuerdo religioso que consolidó el protestantismo, aunque conservó algunos elementos del culto tradicional.
Durante su reinado también se desarrollaron las exploraciones marítimas inglesas. En 1588, Inglaterra derrotó a la Armada española, una gran flota enviada por Felipe II de España para invadir el reino. La victoria se convirtió en uno de los acontecimientos principales de su reinado, aunque el fracaso de la expedición española tuvo varias causas, entre ellas las tácticas navales inglesas, las condiciones meteorológicas y las dificultades logísticas.
Isabel nunca se casó y pasó a ser conocida como la «Reina Virgen». No nombró oficialmente a un sucesor durante su vida y mantuvo un control estrecho sobre la cuestión de la sucesión. Su gobierno contó con consejeros como William Cecil y Francis Walsingham, mientras que el Parlamento desempeñó un papel importante en los impuestos y la elaboración de leyes. Su reinado coincidió además con un gran desarrollo de la literatura inglesa, con autores como William Shakespeare y Christopher Marlowe.
Su gobierno tuvo que afrontar conflictos en Irlanda y una rivalidad constante con España. Isabel murió en el palacio de Richmond en 1603, a los sesenta y nueve años. Como no tuvo hijos, la corona pasó a Jacobo VI de Escocia, que se convirtió en Jacobo I de Inglaterra. Su reinado, conocido como la era isabelina, dejó una huella duradera en la historia política, religiosa y cultural de Inglaterra.