Vacío y Lleno
✨ El misterio del vaso
Las palabras «vacío» y «lleno» sirven para indicar cuánto espacio o capacidad está ocupado. Un recipiente vacío no contiene aquello que se quiere poner en él, mientras que uno lleno ha alcanzado la cantidad que puede contener en las condiciones consideradas.
Un vaso sin bebida puede estar vacío; ese mismo vaso, si se llena de agua hasta el borde, está lleno. Entre ambos estados hay muchas posibilidades: un recipiente puede estar medio lleno o contener solo una parte de su capacidad. Una botella grande puede estar llena aunque contenga más líquido que una botella pequeña.
La diferencia entre vacío y lleno resulta útil para hablar de recipientes, espacios y cantidades. Todo recipiente tiene una capacidad, es decir, una cantidad máxima que puede contener sin que el contenido se derrame o, según el material, sin que se deforme.
Cuando se retira parte de lo que contiene, queda menos lleno; cuando se añade algo, queda más lleno. En el lenguaje cotidiano, «vacío» no significa necesariamente que no haya ninguna materia: una botella que llamamos vacía suele contener aire, a menos que se haya extraído gran parte de él. También pueden observar cómo un mismo objeto pasa de vacío a lleno a medida que se añade algo.