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Ciudad Prohibida

✨ El palacio púrpura

La Ciudad Prohibida se encuentra en el centro de Pekín y fue el palacio imperial de las dinastías Ming y Qing. Su construcción comenzó en 1406, durante el reinado del emperador Yongle de la dinastía Ming, y el complejo principal quedó terminado en 1420. Durante casi cinco siglos, los emperadores y sus familias vivieron y trabajaron dentro de sus muros. El recinto ocupa unas 72 hectáreas y reúne cerca de 1.000 edificios y varios miles de habitaciones. Su diseño sigue principios de la arquitectura tradicional china, con un marcado eje norte-sur y patios organizados según una jerarquía precisa.

Los edificios principales se levantan sobre terrazas de mármol, mientras que las estructuras de madera están decoradas con pinturas, elementos tallados y tejas vidriadas. Los tejados de tejas amarillas y los muros rojos se convirtieron en rasgos característicos, ya que estos colores estaban estrechamente relacionados con la autoridad imperial. El conjunto estaba rodeado por altas murallas y un amplio foso, que reflejaban su importancia política y el control de acceso. La Ciudad Prohibida no era únicamente una residencia.

También funcionaba como centro de gobierno, ceremonias, determinadas prácticas religiosas y vida de la corte. En sus salas y patios se celebraban acontecimientos importantes, como ceremonias de entronización, grandes festividades y audiencias oficiales. El acceso estaba estrictamente regulado y cada espacio tenía una función relacionada con la posición de quienes lo utilizaban. Después de que el último emperador, Puyi, abdicara en 1912, algunas partes del palacio siguieron vinculadas durante un tiempo a la familia imperial, mientras China atravesaba una profunda transformación política.

En 1925, el antiguo palacio se abrió al público como Museo del Palacio. Actualmente conserva una enorme colección de pinturas, cerámicas, muebles, documentos y otras obras de arte chino. La Ciudad Prohibida forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987. Hoy permite comprender mejor la historia imperial, la arquitectura, el arte y la cultura de la corte china, y constituye uno de los principales lugares históricos de Pekín.