Saltamontes
✨ El campeón de salto
Los saltamontes pertenecen al suborden Caelifera, dentro del orden de los ortópteros, que también incluye a los grillos y los tettigónidos. Se han descrito más de 11.000 especies, presentes en todos los continentes excepto la Antártida. Viven sobre todo en praderas, campos, sabanas y otros espacios abiertos. Su cuerpo está dividido en cabeza, tórax y abdomen, con seis patas y dos pares de alas.
Las patas posteriores son largas y muy musculosas, lo que les permite realizar grandes saltos para escapar de los depredadores. La mayoría de las especies son herbívoras y se alimentan principalmente de hierbas, hojas, flores y, en ocasiones, plantas cultivadas. Sus piezas bucales están adaptadas para masticar vegetación resistente, y sus colores suelen confundirse con el entorno, facilitando el camuflaje.
Los saltamontes experimentan una metamorfosis incompleta con tres etapas: huevo, ninfa y adulto. Las ninfas se parecen a los adultos, aunque son más pequeñas y todavía carecen de alas completamente desarrolladas. Crecen mediante varias mudas hasta alcanzar su tamaño definitivo. En muchas especies, los machos producen sonidos al frotar las patas posteriores contra las alas para atraer a las hembras o defender su territorio.
Los saltamontes desempeñan un papel importante en los ecosistemas porque consumen plantas y sirven de alimento a aves, reptiles, mamíferos, arañas y numerosos animales más. La mayoría mantiene poblaciones reducidas, pero algunas especies de langostas pueden formar enormes enjambres cuando se dan determinadas condiciones ambientales, causando importantes daños a los cultivos.