🥭

Guayaba

✨ La superheroína de los trópicos

La guayaba es el fruto del guayabo, Psidium guajava, un pequeño árbol de hoja perenne perteneciente a la familia de las mirtáceas. Se considera originario de las regiones tropicales de América y actualmente se cultiva en numerosas zonas cálidas del mundo. El guayabo suele tener una corteza lisa o ligeramente descamada, hojas simples con nervaduras marcadas y pequeñas flores blancas con numerosos estambres. Sus frutos presentan una gran variedad de tamaños, formas y colores. Según la variedad, la piel puede ser verde o volverse amarilla al madurar, mientras que la pulpa puede ser blanca, crema, rosada o roja.

En su interior hay muchas semillas pequeñas y duras rodeadas de pulpa blanda, aunque algunas variedades cultivadas tienen menos semillas. La guayaba desprende un aroma característico y su sabor puede ser suave y dulce o más intenso y aromático. Desde el punto de vista botánico, es una baya verdadera, ya que se desarrolla a partir del ovario de una sola flor y contiene varias semillas. El guayabo crece mejor con temperaturas cálidas y, una vez establecido, puede soportar ciertos periodos de falta de agua, aunque un suministro regular favorece una buena producción de frutos.

La guayaba suele consumirse fresca, con o sin piel, y también se utiliza para preparar zumos, purés, mermeladas, jaleas y otros alimentos. Contiene una elevada proporción de agua y aporta fibra alimentaria, azúcares naturales, potasio y varias vitaminas. Es especialmente conocida por su contenido de vitamina C, cuya cantidad puede variar según la variedad y el grado de maduración. Las guayabas de pulpa rosada o roja también contienen carotenoides, como el licopeno, que contribuyen a su color. Además, el fruto posee otros compuestos vegetales, aunque sus cantidades dependen de la variedad y de las condiciones de cultivo.

El guayabo puede comenzar a producir frutos relativamente pronto, pero el momento exacto cambia según el clima y las condiciones de crecimiento. Sus flores suelen ser polinizadas por insectos, especialmente abejas que buscan polen y néctar. Para multiplicar los árboles pueden utilizarse semillas, esquejes u otros métodos vegetativos, según las características que se quieran conservar. Por eso existen guayabas muy diferentes entre sí en tamaño, textura, aroma, dulzor, acidez, color de la pulpa y cantidad de semillas.