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Golfo

✨ La gran bolsa del océano

Un golfo es una parte del mar o del océano que penetra en la tierra y queda parcialmente rodeada por la costa. Suele ser más grande que una bahía, aunque no existe un límite científico universal entre ambos términos. Los golfos pueden originarse mediante distintos procesos geológicos.

Algunos se forman cuando los movimientos de la corteza terrestre crean depresiones ocupadas después por el mar; otros se relacionan con la erosión, los cambios del nivel del mar o la evolución de las costas. Pueden ser abiertos hacia el océano o estar bordeados por largas franjas de tierra. Los golfos influyen en los paisajes costeros y las actividades humanas.

Al estar parcialmente protegidas del océano abierto, sus aguas pueden tener corrientes, temperaturas, salinidad y oleaje distintos de los de zonas cercanas. Estas condiciones pueden favorecer ecosistemas costeros con peces, mariscos, praderas marinas y otros organismos. También ofrecen lugares adecuados para puertos, pesca, transporte marítimo y asentamientos costeros.

Algunos tienen una amplia comunicación con el océano, mientras que otros están conectados mediante un estrecho relativamente angosto. Entre los ejemplos conocidos se encuentran el golfo de México, el golfo Pérsico, el golfo de Guinea y el golfo de California. Su configuración está relacionada con la geología, el nivel del mar y la evolución de la costa.