Granizo
✨ Los cubitos de hielo del cielo
El granizo es una forma de precipitación sólida compuesta por bolas o fragmentos irregulares de hielo llamados granizos. Se forma en el interior de nubes de tormenta muy desarrolladas, conocidas como cumulonimbos, donde intensas corrientes ascendentes elevan gotas de agua hasta zonas muy frías de la nube. Allí se congelan y aumentan de tamaño cuando nuevas capas de agua líquida superenfriada se adhieren y se congelan sobre su superficie.
Este proceso puede repetirse varias veces hasta que las piedras de granizo pesan demasiado para seguir suspendidas por las corrientes de aire. Entonces caen al suelo, a menudo acompañadas de lluvia intensa, fuertes rachas de viento y descargas eléctricas. Su tamaño puede variar desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros en las tormentas más intensas.
A diferencia de la nieve, que se origina como cristales de hielo, el granizo crece gracias a sucesivos ciclos de ascenso y congelación dentro de las tormentas. Puede producirse en muchas regiones del mundo, sobre todo durante las estaciones cálidas, cuando la atmósfera favorece la formación de tormentas intensas.
Las piedras de granizo de mayor tamaño pueden dañar cultivos, tejados, ventanas y vehículos, además de representar un riesgo para las personas y los animales que se encuentren al aire libre. Los radares meteorológicos permiten detectar las tormentas con capacidad para producir granizo y emitir avisos con antelación. Estudiar este fenómeno ayuda a comprender mejor las tormentas severas y a perfeccionar las predicciones meteorológicas.