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Globo aerostático

✨ El viaje al ritmo del viento

Un globo aerostático de aire caliente es una aeronave que asciende gracias a la diferencia de densidad entre el aire caliente de su envolvente y el aire más frío que la rodea. La gran envolvente de tela contiene el aire calentado por unos quemadores, mientras que una cesta situada debajo transporta a los pasajeros y el equipo.

Su funcionamiento se basa en el principio de Arquímedes: al calentarse el aire del interior, el conjunto puede tener una densidad menor que la del aire exterior y elevarse. Los quemadores suelen funcionar con propano y permiten al piloto regular la temperatura del aire dentro de la envolvente. El primer vuelo libre tripulado con éxito tuvo lugar en Francia en 1783, cuando Jean-François Pilâtre de Rozier y François d’Arlandes volaron en un globo construido por los hermanos Montgolfier.

A diferencia de un avión, el globo no dispone de un motor destinado a impulsarlo horizontalmente. Una vez en el aire, se desplaza principalmente con el viento, mientras el piloto controla la altura calentando el aire o dejando que se enfríe. Para iniciar un descenso más rápido, también puede liberar aire caliente mediante una abertura situada cerca de la parte superior de la envolvente.

Como el movimiento horizontal depende en gran medida del viento, la posibilidad de elegir una dirección concreta es limitada. Actualmente, los globos se utilizan sobre todo para vuelos recreativos, turismo y actividades deportivas, aunque también pueden emplearse con fines científicos y educativos. Su funcionamiento ofrece un ejemplo sencillo de cómo las diferencias de densidad del aire permiten elevar un objeto.