Higiene
✨ Tus superpoderes contra los microbios
La higiene es el conjunto de hábitos y prácticas que ayudan a proteger la salud al reducir la exposición a los gérmenes y a otros factores que pueden causar enfermedades. Incluye lavarse las manos con agua y jabón, mantener una buena higiene corporal, cepillarse los dientes, usar ropa limpia, manipular los alimentos de forma segura y mantener limpios los espacios donde vivimos.
Muchas bacterias, virus, hongos y parásitos pueden transmitirse a través de las manos, los alimentos, el agua o las superficies contaminadas. Aunque numerosos microorganismos son inofensivos e incluso beneficiosos, otros pueden provocar infecciones. Mantener buenos hábitos de higiene disminuye el riesgo de enfermar y ayuda a frenar la propagación de enfermedades infecciosas en el hogar, la escuela, el trabajo y los centros sanitarios.
Además, favorece el bienestar y la convivencia. Lavarse correctamente las manos es una de las medidas más eficaces para prevenir muchas infecciones. Es especialmente importante hacerlo antes de preparar o consumir alimentos, después de ir al baño, tras toser o estornudar, después de tocar animales y al cuidar a una persona enferma. Las manos deben lavarse con agua y jabón durante al menos veinte segundos o, cuando no sea posible, utilizar un desinfectante de manos a base de alcohol.
La higiene también incluye cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, mantener al día las vacunas, limpiar con frecuencia los objetos de uso habitual y consumir agua potable segura. Junto con una alimentación equilibrada, el ejercicio físico y un buen descanso, estas costumbres contribuyen a mantener una buena salud durante toda la vida.