Saltar
✨ Volar sobre el suelo
Saltar es un movimiento en el que el cuerpo se separa brevemente del suelo antes de volver a apoyarse en él. Para impulsarse, las piernas ejercen fuerza contra el suelo y los músculos de las piernas y las caderas generan la fuerza necesaria para elevar el cuerpo. Los brazos y el tronco contribuyen al equilibrio y a la coordinación. Mientras el cuerpo está en el aire, la gravedad lo atrae de nuevo hacia el suelo.
Al aterrizar, las rodillas, los tobillos y las caderas se flexionan para ayudar a amortiguar el impacto. Por eso, aprender a saltar requiere fuerza, equilibrio, coordinación, percepción del cuerpo y control de los movimientos. Los niños pequeños suelen empezar con saltos cortos en el mismo sitio y con los dos pies. El salto se puede practicar de formas sencillas: saltando en el sitio, por encima de una línea dibujada en el suelo o de un pequeño obstáculo adecuado.
También es importante prestar atención al lugar donde se realiza. Una superficie estable, despejada y con espacio suficiente disminuye el riesgo de caídas o golpes. Para controlar mejor el movimiento, los niños pueden aprender a flexionar las rodillas al aterrizar y a adaptar la altura y la dificultad del salto a sus posibilidades. Saltar forma parte de muchos juegos y también aparece al correr, bailar, hacer gimnasia y practicar distintos deportes.
Como el desarrollo motor no es igual en todos los niños, algunos dominan esta habilidad antes que otros. Jugar y moverse con regularidad ofrece oportunidades para mejorar sin exigir movimientos que todavía no puedan realizar con seguridad.