Mariquita
✨ La guardiana de lunares
Las mariquitas son pequeños escarabajos de la familia Coccinellidae. Se han descrito más de 6.000 especies en todo el mundo, con una gran variedad de colores y dibujos. Aunque la imagen más conocida es la de una mariquita roja con puntos negros, también existen especies amarillas, naranjas, negras, rosadas o incluso sin manchas.
Su caparazón redondeado está formado por los élitros, unas alas anteriores endurecidas que protegen las delicadas alas con las que vuelan. Habitan jardines, praderas, bosques, cultivos y muchos otros lugares donde abundan las plantas y los pequeños insectos. Cuando llega el frío, numerosas especies se agrupan para pasar el invierno refugiadas bajo la corteza, en grietas o incluso dentro de edificios.
La mayoría de las mariquitas son depredadoras muy beneficiosas porque se alimentan principalmente de pulgones, cochinillas y otros insectos que dañan las plantas. Por eso ayudan de forma natural a jardineros y agricultores. Un solo adulto puede devorar decenas de pulgones al día, y sus larvas también son grandes cazadoras.
Si se sienten amenazadas, pueden expulsar por las articulaciones de las patas un líquido amarillento de olor y sabor desagradables que ahuyenta a muchos depredadores. Además, sus colores llamativos sirven como señal de advertencia. Como todos los escarabajos, completan una metamorfosis con cuatro fases bien diferenciadas: huevo, larva, pupa y adulto.