Laguna
✨ La joya turquesa a la orilla del océano
Una laguna costera es una masa de agua poco profunda que está parcialmente separada del mar o del océano por una barrera natural. Esta puede estar formada por arena, ser una isla barrera o corresponder a un arrecife de coral. Las lagunas son frecuentes en costas bajas y de pendiente suave, aunque su origen es diverso.
Algunas se forman cuando las olas y las corrientes acumulan sedimentos y crean una barrera arenosa. Otras aparecen detrás de arrecifes de coral. Una o varias aberturas pueden comunicar la laguna con el mar y permitir el intercambio de agua. Como este intercambio es limitado, la temperatura, la salinidad o la cantidad de sedimentos del agua pueden ser diferentes de las del mar cercano.
Por eso, una laguna es un medio costero particular, moldeado por los movimientos del agua. Las lagunas pueden albergar ecosistemas diversos. Sus aguas poco profundas y protegidas ofrecen alimento y refugio, y pueden servir como zonas de crecimiento para peces, crustáceos, moluscos y aves.
Estos ambientes cambian con el tiempo: las tormentas pueden modificar los canales, los sedimentos pueden acumularse y las barreras arenosas pueden desplazarse. Las actividades humanas también pueden afectarlos, especialmente por la contaminación y las construcciones costeras. Estudiarlas ayuda a comprender la evolución de las costas y la respuesta de los ecosistemas a los cambios naturales y humanos.