Imagenología Médica
✨ Ver a través del cuerpo
La imagen médica reúne distintas técnicas que permiten observar el interior del cuerpo sin necesidad de realizar una intervención quirúrgica. Estas exploraciones ayudan a diagnosticar enfermedades, valorar lesiones, guiar algunos procedimientos médicos y comprobar la evolución de un tratamiento. Cada técnica utiliza un principio diferente y resulta más adecuada para determinadas situaciones.
La radiografía es especialmente útil para estudiar los huesos, mientras que la ecografía emplea ondas sonoras de alta frecuencia para obtener imágenes de los tejidos blandos, del flujo sanguíneo y del desarrollo del bebé durante el embarazo. La tomografía computarizada, conocida como TC o escáner, combina múltiples imágenes obtenidas mediante rayos X para crear cortes detallados del organismo.
La resonancia magnética utiliza un potente campo magnético y ondas de radio para producir imágenes muy precisas sin emplear radiación ionizante. La elección de una prueba de imagen depende de los síntomas, la historia clínica, la edad del paciente y la enfermedad que se sospecha. En algunos casos se administra un medio de contraste para visualizar mejor determinados órganos o vasos sanguíneos.
Aunque la radiografía y la tomografía computarizada utilizan radiación ionizante, los profesionales sanitarios ajustan la dosis al mínimo necesario y solo las indican cuando sus beneficios superan claramente los posibles riesgos. La ecografía y la resonancia magnética no utilizan este tipo de radiación, aunque la resonancia puede no ser adecuada para algunas personas con determinados implantes médicos. Gracias a la imagen médica, hoy es posible realizar diagnósticos más precisos y reducir la necesidad de cirugías exploratorias.