Mañana
✨ El despertar del mundo
La mañana es la parte del día que suele situarse después de despertarse y antes del mediodía. Sus límites exactos no están definidos por la ciencia, por lo que el término puede abarcar periodos algo diferentes según las costumbres y el contexto. En el uso cotidiano, la mañana suele incluir las horas posteriores a la salida del Sol y anteriores a la mitad del día, aunque cada persona puede comenzar sus actividades más temprano o más tarde.
Durante la salida del Sol aumenta la cantidad de luz natural a medida que este aparece sobre el horizonte. El cielo puede pasar de tonos oscuros a colores más claros, mientras que el suelo y el aire empiezan a calentarse al recibir energía solar. La hora de la salida del Sol y la duración de la luz diurna dependen de la estación y del lugar de la Tierra donde nos encontremos. La mañana también está relacionada con el ritmo diario de las personas.
Muchas aprovechan estas horas para levantarse, desayunar, ir a la escuela o al trabajo y comenzar sus actividades. El organismo sigue un ritmo circadiano, un ciclo interno de aproximadamente 24 horas que interviene en la regulación del sueño, la vigilia, la temperatura corporal y otras funciones. La luz es una de las principales señales ambientales que ayudan a mantener este ritmo sincronizado con el ciclo del día y la noche.
Aun así, las rutinas matutinas no son iguales para todo el mundo: los horarios escolares y laborales, la edad, la cultura y los hábitos personales pueden modificar la forma de empezar el día. La mañana tampoco debe confundirse con la salida del Sol, que es un momento astronómico concreto. Se trata de un periodo más amplio que transcurre desde el comienzo del día hasta el mediodía.