Marruecos
✨ El reino de los mil colores
Marruecos es un país del noroeste de África, con costas tanto en el océano Atlántico como en el mar Mediterráneo. Limita con Argelia y, al sur, con el territorio del Sáhara Occidental, cuyo estatus político es objeto de una disputa. Su capital es Rabat, mientras que Casablanca es la ciudad más grande y uno de los principales centros económicos del país. Marruecos ocupa unos 446.500 kilómetros cuadrados sin incluir el Sáhara Occidental y presenta una gran diversidad de paisajes.
Las montañas del Atlas atraviesan buena parte del territorio, y el monte Toubkal alcanza los 4.167 metros, la mayor altitud del país. En el norte y el noroeste predomina un clima mediterráneo, mientras que las zonas interiores son progresivamente más secas hacia el Sáhara. También hay llanuras fértiles, mesetas, valles y extensas zonas costeras. La historia de Marruecos refleja la influencia de las culturas amazigh, árabe, africana, mediterránea y europea.
Su patrimonio histórico está presente en ciudades como Fez, Marrakech, Mequinez y Rabat. La agricultura continúa siendo importante, con cultivos de cereales, aceitunas, cítricos y hortalizas. A ella se suman la pesca, el turismo, la industria, la minería y los servicios. Marruecos se encuentra entre los principales productores mundiales de roca fosfórica, una materia prima fundamental para fabricar fertilizantes.
El árabe y el amazigh son las lenguas oficiales, mientras que el francés se utiliza ampliamente en los negocios, la educación y la administración. A comienzos del siglo XX, Marruecos quedó bajo los protectorados francés y español y recuperó la mayor parte de su independencia en 1956. En la actualidad es una monarquía constitucional, con un rey como jefe de Estado y un Gobierno dirigido por un jefe de Gobierno.