Narval
✨ El unicornio de los mares
El narval es una ballena dentada de tamaño mediano que vive durante todo el año en las aguas heladas del océano Ártico. Está estrechamente emparentado con la beluga y es famoso por el largo colmillo en espiral que presentan la mayoría de los machos. Este colmillo es, en realidad, un diente canino izquierdo que crece de forma extraordinaria y puede superar los 3 metros de longitud. Algunas hembras también desarrollan un colmillo, mientras que unos pocos machos llegan a tener dos.
Durante mucho tiempo se creyó que servía principalmente como arma, pero hoy se sabe que contiene millones de terminaciones nerviosas y funciona como un órgano sensorial capaz de detectar cambios en el agua que lo rodea. El narval se alimenta sobre todo de fletán de Groenlandia, bacalao ártico, calamares y camarones. Además, es un excelente buceador que alcanza con frecuencia profundidades superiores a los 1.500 metros y puede permanecer bajo el agua más de veinte minutos mientras busca alimento bajo el hielo marino.
Los narvales suelen desplazarse en pequeños grupos, aunque durante las migraciones estacionales pueden reunirse en grandes concentraciones. En invierno permanecen en aguas profundas cubiertas por hielo flotante y, cuando este retrocede en verano, se acercan a las costas. Tras una gestación de unos catorce meses, la hembra da a luz una sola cría, que permanece a su lado durante más de un año mientras aprende a alimentarse y sobrevivir.
Esta especie depende estrechamente del hielo marino, por lo que resulta especialmente vulnerable al cambio climático. La reducción del hielo, el aumento del tráfico marítimo y el ruido submarino pueden alterar su alimentación, su comunicación y sus desplazamientos. Por ello, conservar los ecosistemas del Ártico es fundamental para su futuro.