Nicaragua
✨ La tierra de los lagos y los volcanes
Nicaragua es el país más extenso de América Central, con una superficie de unos 130.400 kilómetros cuadrados. Se encuentra entre Honduras al norte y Costa Rica al sur, y tiene costas tanto en el mar Caribe como en el océano Pacífico. Su capital, Managua, está situada en la orilla suroeste del lago de Managua. El territorio ofrece paisajes muy variados, con cadenas volcánicas, tierras altas, llanuras y extensas zonas de bosque tropical.
Una cadena de volcanes recorre buena parte del lado del Pacífico, como consecuencia de la actividad tectónica de la región. En el lago de Nicaragua se encuentran varias islas de origen volcánico, entre ellas Ometepe, formada por dos volcanes. El lago de Nicaragua es el mayor de América Central y se comunica con el mar Caribe a través del río San Juan. En el este se extienden las tierras bajas del Caribe, amplias, húmedas y poco pobladas, donde abundan los bosques, los ríos y los humedales.
Nicaragua tiene un clima tropical, aunque las temperaturas y las lluvias cambian según la altitud y la zona. La vertiente del Caribe suele ser más húmeda que la del Pacífico, mientras que las llanuras del Pacífico presentan una estación seca más marcada. Sus ecosistemas incluyen bosques tropicales, manglares, humedales, paisajes volcánicos y ambientes costeros, que albergan una gran variedad de especies. El país también está expuesto a riesgos naturales como terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, inundaciones y deslizamientos de tierra.
La agricultura sigue siendo importante, con cultivos y actividades como café, caña de azúcar, banano, maíz, frijoles y ganadería. La pesca, la actividad forestal, la industria manufacturera, el turismo y los servicios también contribuyen a la economía. La geografía de Nicaragua está marcada por sus volcanes, sus grandes lagos de agua dulce, dos costas muy diferentes y extensos bosques de las tierras bajas. Estos contrastes hacen que su territorio sea muy diverso dentro de América Central.