Avena
✨ La reina del desayuno
La avena es un cereal de la familia de las gramíneas, cultivado sobre todo como Avena sativa y, en menor medida, como Avena byzantina. Fue domesticada en el Creciente Fértil y después se extendió por las regiones más frías de Europa. Tolera bastante bien los climas frescos y húmedos, por lo que es importante en las zonas septentrionales.
Tras la cosecha, se elimina la cáscara exterior, que no es comestible, y se obtiene el grano de avena. Este puede cortarse, laminarse o molerse para producir avena cortada, copos y harina. Se consume sobre todo en gachas y cereales para el desayuno. También se emplea en panes, galletas, bebidas y otros alimentos.
La avena aporta hidratos de carbono, proteínas vegetales, grasas insaturadas, vitaminas, minerales y fibra alimentaria. Destaca por su contenido en beta-glucano, una fibra soluble que forma una mezcla viscosa en el aparato digestivo. Consumir regularmente una cantidad suficiente de beta-glucano de avena, en una alimentación equilibrada, puede ayudar a reducir el colesterol LDL.
Su efecto sobre la glucosa depende del procesamiento y de la composición de la comida. La avena no contiene de forma natural las proteínas del gluten presentes en el trigo, la cebada y el centeno, pero puede contaminarse durante el cultivo o la elaboración. Por ello, las personas con enfermedad celíaca deben elegir avena analizada o certificada sin gluten.