Alicates
✨ La mano de acero
Los alicates son herramientas manuales que permiten sujetar, mantener, doblar, cortar o manipular objetos. Suelen estar formados por dos brazos metálicos unidos mediante un eje. En un extremo están las mordazas y, en el otro, los mangos. Al apretar los mangos, las mordazas se acercan.
El movimiento sigue el principio de la palanca: el eje funciona como punto de apoyo y los mangos son más largos que la distancia entre el eje y las mordazas. Así, una fuerza pequeña de la mano puede generar una fuerza de sujeción mayor. Hay modelos para tareas concretas: los universales sujetan y cortan ciertos alambres, los de punta larga llegan a espacios estrechos y los de corte se usan principalmente para seccionarlos.
La mayoría se fabrica con acero, que soporta esfuerzos repetidos sin deformarse con facilidad. Las mordazas pueden ser estriadas para mejorar el agarre, y algunos modelos eléctricos llevan mangos aislantes. El aislamiento no hace segura cualquier tarea eléctrica: deben usarse herramientas adecuadas y respetarse las medidas de seguridad.
También pueden sujetar piezas pequeñas durante otra operación, pero no sustituyen a todas las herramientas especializadas. Su utilidad procede de un mecanismo sencillo que ofrece ventaja mecánica. Al cambiar la forma de las mordazas, la longitud de los mangos o la geometría de los filos, este principio puede adaptarse a muchas tareas prácticas.