Colores Primarios
✨ Los constructores del arco iris
Los colores primarios son colores elegidos como puntos de partida para obtener otros colores mediante mezclas. No existe un único conjunto universal de colores primarios, porque la elección depende del sistema utilizado. Para la luz, el sistema más habitual es el RGB: rojo, verde y azul. Las pantallas utilizan estos tres tipos de luz para generar una gran variedad de colores. Cuando se combinan luz roja y verde con determinadas intensidades, percibimos amarillo; el rojo y el azul pueden producir magenta, mientras que el verde y el azul pueden producir cian.
Al combinar las tres luces con una intensidad elevada, el resultado se aproxima al blanco. En este sistema aditivo, añadir luz suele aumentar el brillo. Nuestros ojos contienen tres tipos principales de células cono, sensibles sobre todo a distintas zonas del espectro, y el cerebro combina sus señales para producir muchas experiencias de color. Esta característica permite utilizar el sistema RGB para representar colores en las pantallas digitales.
Con materiales como pinturas y tintas, el funcionamiento es diferente porque los pigmentos absorben determinadas longitudes de onda y reflejan otras. La impresión utiliza habitualmente cian, magenta, amarillo y negro, un sistema conocido como CMYK. En la enseñanza artística tradicional se ha presentado a menudo el rojo, el amarillo y el azul como colores primarios para mezclar pinturas. Sin embargo, este modelo no es el más preciso cuando se busca reproducir una gama muy amplia de colores con pigmentos modernos.
El cian, el magenta y el amarillo ofrecen un punto de partida más adecuado para la mezcla sustractiva, aunque los pigmentos reales no son perfectos y los resultados dependen de sus propiedades. Por tanto, «primario» no significa que un color sea más fundamental que todos los demás. Significa que, dentro de un sistema determinado, se ha elegido como componente básico para crear otros colores. La diferencia entre mezclar luz y mezclar pigmentos explica por qué los colores se comportan de manera distinta en una pantalla y sobre una hoja de papel.