Imprenta
✨ c. 1440, Johannes Gutenberg
La imprenta es un conjunto de técnicas que permite reproducir textos en grandes cantidades y con mucha más rapidez que la copia a mano. La impresión ya existía en Asia varios siglos antes de la aparición de la imprenta europea, especialmente mediante la impresión con bloques de madera en China y los tipos móviles en Corea. En Europa, el orfebre alemán Johannes Gutenberg desarrolló a mediados del siglo XV un sistema práctico que combinaba tipos móviles de metal, tinta a base de aceite y una prensa adaptada de técnicas mecánicas anteriores.
Hacia 1450, su taller comenzó a producir libros impresos en Maguncia. La Biblia de Gutenberg, terminada hacia 1455, se convirtió en una de las obras más conocidas de los primeros años de esta técnica. Gutenberg no inventó la impresión, pero su combinación de métodos hizo posible una producción más eficiente y contribuyó a que la imprenta se extendiera rápidamente por Europa. La nueva tecnología transformó poco a poco la circulación de la información.
Los libros, textos religiosos, folletos, obras científicas y materiales educativos podían producirse en cantidades mucho mayores, y con el tiempo su precio se hizo más accesible. La impresión también facilitó la reproducción de textos y ayudó a que las ideas viajaran entre ciudades y países. Durante los siglos siguientes, las prensas se hicieron más rápidas y precisas, hasta desembocar en métodos de impresión industrial.
Los libros manuscritos no desaparecieron de inmediato y el desarrollo de la imprenta fue diferente según cada región, pero la cantidad de información escrita que podía difundirse aumentó enormemente. Periódicos, mapas, carteles y otros documentos impresos también se volvieron más fáciles de producir. Por ello, la imprenta tuvo una gran influencia en la educación, la ciencia, la religión, el periodismo y la comunicación pública, al facilitar la reproducción, conservación y difusión del conocimiento escrito.