Púlsares
✨ Los faros del cosmos
Los púlsares son estrellas de neutrones con un campo magnético extremadamente intenso que giran a gran velocidad y emiten pulsos regulares de radiación. Se forman cuando una estrella masiva llega al final de su vida y su núcleo colapsa después de una explosión de supernova.
Durante este proceso, el centro de la estrella alcanza una densidad enorme y crea una estrella de neutrones que puede tener más masa que el Sol, aunque su tamaño sea comparable al de una ciudad. Mientras gira, un púlsar puede emitir haces de radiación desde sus polos magnéticos que recorren el espacio como la luz de un faro.
El primer púlsar fue descubierto en 1967 por los astrónomos Jocelyn Bell Burnell y Antony Hewish. Sus señales regulares eran tan extrañas que al principio fueron llamadas «LGM» («Little Green Men», pequeños hombres verdes) como una broma, antes de conocer su verdadera explicación.
Los púlsares funcionan como relojes naturales extremadamente precisos porque sus pulsos pueden medirse con gran exactitud. Su estudio permite investigar fenómenos físicos extremos, comprobar teorías sobre la gravedad, comprender mejor la estructura de la Vía Láctea y detectar fenómenos como las ondas gravitacionales.