Arcoíris
✨ El puente de los siete colores
El arcoíris es un fenómeno óptico que aparece cuando la luz del Sol atraviesa miles de diminutas gotas de agua suspendidas en el aire, normalmente después de una lluvia. Al entrar en cada gota, la luz disminuye su velocidad y cambia de dirección, un proceso llamado refracción. Después se refleja en la parte interior de la gota y vuelve a salir desviándose de nuevo.
Como cada color se desvía en un ángulo ligeramente distinto, la luz blanca se separa en un espectro de colores. En el arcoíris principal, el rojo se observa en la parte exterior y el violeta en la interior. Para verlo, el Sol debe estar detrás del observador y las gotas de agua delante.
Además, cada persona recibe la luz procedente de un conjunto diferente de gotas, por lo que nadie observa exactamente el mismo arcoíris. En ocasiones aparece un segundo arco, más tenue, por encima del principal. Se forma cuando la luz se refleja dos veces en el interior de las gotas y, por ello, el orden de los colores queda invertido.
Los arcoíris también pueden observarse en la niebla de una cascada, en el rocío marino o en el agua pulverizada de un aspersor, siempre que la luz incida con el ángulo adecuado. Aunque parezca ocupar un lugar concreto en el cielo, no tiene una posición física y no es posible acercarse a él. Su estudio ayuda a comprender mejor cómo se comporta la luz mediante los fenómenos de refracción, reflexión y dispersión.