Estaciones
✨ El baile de los meses
Las estaciones son los cambios periódicos del clima y de la duración del día que se producen a lo largo del año. En muchas regiones del mundo se distinguen cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. Estos cambios no se deben a que la Tierra esté más cerca o más lejos del Sol. La causa es la inclinación de aproximadamente 23,5 grados del eje de rotación terrestre con respecto al plano de su órbita.
A medida que la Tierra gira alrededor del Sol, cada hemisferio queda alternativamente inclinado hacia el Sol o en sentido contrario. Cuando un hemisferio recibe la luz solar de forma más directa y los días son más largos, las temperaturas suelen ser más altas. En cambio, cuando está inclinado en dirección opuesta, los rayos solares llegan con un ángulo menor, los días son más cortos y el ambiente suele ser más frío.
Por ello, las estaciones son opuestas en los hemisferios norte y sur. Las estaciones influyen de manera decisiva en los ecosistemas, la agricultura y la vida cotidiana. Muchas plantas florecen en primavera, crecen durante el verano, producen frutos o semillas en otoño y permanecen en reposo durante el invierno. Los animales también modifican su comportamiento: algunas especies migran, otras se reproducen en determinadas épocas, almacenan alimento o hibernan.
Cerca del ecuador, las diferencias de temperatura suelen ser pequeñas y es más habitual distinguir una estación lluviosa y otra seca. En las regiones próximas a los polos, por el contrario, las variaciones de temperatura y de horas de luz son mucho más intensas. El comienzo de las estaciones astronómicas está marcado por los equinoccios y los solsticios, determinados por la posición de la Tierra en su órbita.