Esqueleto
✨ El armazón sólido
El esqueleto es la estructura que sostiene el cuerpo humano. En un adulto está formado por 206 huesos unidos mediante articulaciones, ligamentos y cartílago. Proporciona soporte al organismo, protege los órganos más delicados y ofrece puntos de inserción para los músculos, haciendo posible el movimiento. El cráneo protege el encéfalo, la caja torácica rodea el corazón y los pulmones, y la columna vertebral sostiene el cuerpo mientras protege la médula espinal.
Los huesos son tejidos vivos recorridos por vasos sanguíneos y nervios. A lo largo de la vida se renuevan de forma continua mediante un proceso llamado remodelación ósea, en el que el tejido antiguo es sustituido por tejido nuevo para conservar su resistencia. Además de sostener el cuerpo, el esqueleto desempeña otras funciones esenciales.
La parte dura de los huesos almacena minerales como el calcio y el fósforo, que pueden liberarse a la sangre cuando el organismo los necesita. En el interior de muchos huesos, la médula ósea produce glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Durante la infancia y la adolescencia, los huesos crecen en longitud gracias a las placas de crecimiento situadas cerca de sus extremos, las cuales se cierran de manera gradual al llegar a la edad adulta.
El ejercicio físico regular, una alimentación rica en calcio y vitamina D, y evitar el tabaco ayudan a mantener unos huesos sanos. Los médicos utilizan la exploración física y técnicas de imagen, como las radiografías, la tomografía computarizada y la resonancia magnética, para diagnosticar lesiones y enfermedades del sistema óseo.