Serpiente
✨ La cinta viviente
Las serpientes son reptiles con cuerpos largos y flexibles que no tienen patas. Pertenecen al grupo de los escamosos, al igual que los lagartos. Se conocen más de 3.000 especies de serpientes en todo el mundo, distribuidas en ambientes muy diferentes como bosques, desiertos, praderas, humedales e incluso zonas marinas.
Su cuerpo está cubierto de escamas que las protegen y facilitan su desplazamiento sobre distintas superficies. A diferencia de muchos animales, no tienen párpados móviles ni orejas externas: sus ojos están cubiertos por una escama transparente y pueden percibir vibraciones a través de su cuerpo. Su forma alargada les permite desplazarse de varias maneras, además de nadar y trepar.
Las serpientes son depredadoras que se alimentan de una gran variedad de animales, como insectos, peces, aves, huevos y mamíferos, según la especie. Algunas utilizan veneno para debilitar a sus presas, mientras que otras emplean la fuerza de su cuerpo para inmovilizarlas.
La mayoría de las serpientes no son peligrosas para las personas y cumplen una función importante en los ecosistemas al ayudar a controlar poblaciones de roedores y otros animales pequeños. Durante su crecimiento, cambian periódicamente la piel, un proceso conocido como muda. A pesar de su importancia ecológica, muchas especies sufren amenazas debido a la destrucción de sus hábitats, el comercio ilegal y la persecución por parte de los seres humanos.