Araña
✨ La arquitecta de ocho patas
Las arañas son arácnidos, no insectos, y pertenecen al orden Araneae. Se han descrito más de 52.000 especies distribuidas por todos los continentes excepto la Antártida. A diferencia de los insectos, tienen ocho patas y el cuerpo dividido en dos regiones principales. La mayoría posee ocho ojos simples, aunque su número y disposición varían según la especie.
Producen seda mediante unos órganos especializados llamados hileras, situados en la parte posterior del abdomen. Esta seda combina gran resistencia y flexibilidad, y se utiliza para construir telas, envolver presas, proteger los huevos o fabricar hilos de seguridad durante sus desplazamientos. Las arañas viven en hábitats muy diversos, como bosques, desiertos, praderas, cuevas e incluso edificios construidos por el ser humano.
La mayoría de las arañas son depredadoras y se alimentan principalmente de insectos y otros pequeños invertebrados, por lo que ayudan a controlar sus poblaciones de forma natural. Aunque las telas son muy conocidas, muchas especies cazan activamente sin utilizarlas para atrapar a sus presas. Casi todas producen veneno para inmovilizar el alimento, pero solo una pequeña parte representa un riesgo importante para las personas.
En lugar de masticar, liberan jugos digestivos sobre la presa y después absorben los tejidos ya licuados. Las hembras suelen proteger los huevos dentro de un saco de seda hasta que nacen las crías. Gracias a su enorme diversidad, las arañas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas terrestres.