Verano
✨ El tiempo de vacaciones
El verano es una de las cuatro estaciones del año. En el hemisferio norte, suele extenderse desde el solsticio de junio hasta el equinoccio de septiembre, mientras que en el hemisferio sur tiene lugar durante el periodo opuesto del año. Las fechas exactas de estos acontecimientos astronómicos cambian ligeramente de un año a otro. Desde el punto de vista astronómico, el verano comienza con el solsticio de junio, cuando el hemisferio norte está inclinado hacia el Sol y recibe la luz solar de forma más directa que durante las demás estaciones.
Esto no se debe a que la Tierra esté mucho más cerca del Sol en verano. La distancia entre ambos cuerpos cambia a lo largo de la órbita terrestre, pero las estaciones se deben principalmente a la inclinación del eje de la Tierra, de unos 23,4 grados. Esta inclinación, combinada con el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, modifica durante el año el ángulo con el que llega la luz solar y la duración del día en cada hemisferio.
En verano, los días más largos y un Sol generalmente más alto sobre el horizonte hacen que el suelo reciba más energía solar, aunque el tiempo y las temperaturas dependen también del lugar, la altitud, los océanos, los vientos y otros factores climáticos. En muchas regiones, las plantas crecen activamente y los animales adaptan su comportamiento a unas condiciones más cálidas y luminosas. Algunas especies se reproducen o crían a sus pequeños durante esta época, mientras que otras reducen su actividad durante las horas de mayor calor.
El verano también es importante para la agricultura, ya que la temperatura, las precipitaciones y la duración del día influyen en el crecimiento y la cosecha de numerosos cultivos. Por eso, esta estación no es igual de calurosa en todas partes: cerca de los polos, las temperaturas pueden seguir siendo bajas, mientras que algunas zonas continentales o subtropicales pueden sufrir un calor intenso. El verano es, por tanto, consecuencia principalmente de la distribución estacional de la luz solar provocada por la inclinación del eje terrestre, mientras que el clima de cada región determina cómo se experimenta la estación.