🏓

Tenis de mesa

✨ El rayo sobre la mesa

El tenis de mesa es un deporte de raqueta que se juega entre dos personas en individuales o entre dos parejas en dobles. El objetivo consiste en golpear una pelota pequeña por encima de la red para que bote en el campo contrario y el rival no pueda devolverla correctamente. La mesa mide 2,74 metros de largo, 1,525 metros de ancho y 76 centímetros de alto. La pelota reglamentaria es esférica, tiene un diámetro de 40 milímetros y pesa 2,7 gramos.

Las raquetas llevan un recubrimiento de goma que permite imprimir velocidad y efecto a la pelota. Al variar el ángulo y la rapidez del golpe, el jugador puede generar distintos efectos, como topspin, corte o efecto lateral. La rotación modifica el comportamiento de la pelota durante el vuelo y después del bote, por lo que controlar el golpe y anticipar la respuesta del rival son aspectos fundamentales.

Un juego se gana normalmente al llegar a 11 puntos, siempre que exista una diferencia mínima de dos. Cuando el marcador alcanza 10-10, el saque pasa de un jugador al otro después de cada punto hasta conseguir esa diferencia. Para jugar bien no basta con reaccionar rápido: también hacen falta buenos desplazamientos, equilibrio y capacidad para interpretar los movimientos del adversario.

Aunque la pelota pesa muy poco, puede desplazarse a gran velocidad, de modo que el jugador dispone de muy poco tiempo para colocarse y responder. El entrenamiento mejora la coordinación, la precisión, la concentración y la capacidad de realizar movimientos rápidos, mientras que la práctica repetida ayuda a ganar regularidad. El tenis de mesa puede practicarse como actividad recreativa o a nivel competitivo, normalmente en espacios cerrados, donde unas condiciones estables facilitan la lectura de la trayectoria de la pelota.