Peste Negra
✨ 1346–1353, Europa, Asia y Norte de África
La Peste Negra fue una de las epidemias más devastadoras de la historia. Llegó a Europa en 1347 y se propagó con rapidez durante los años siguientes, causando una enorme pérdida de vidas. La enfermedad estaba causada por la bacteria Yersinia pestis, confirmada en restos humanos de la época.
La bacteria podía mantenerse entre roedores y llegar a las personas mediante pulgas infectadas. En algunos casos, la peste también podía transmitirse entre personas a través de gotículas respiratorias, especialmente en su forma neumónica. El impacto varió según la región.
Los historiadores suelen estimar que murió alrededor del 30 al 50 % de la población europea, aunque el número exacto de víctimas sigue siendo incierto. La peste apareció en un mundo marcado por las guerras, el crecimiento del comercio, el aumento de la población y unos conocimientos médicos limitados.
Probablemente entró en Europa por las rutas que conectaban el mar Negro con los puertos del Mediterráneo y avanzó hacia el interior con las personas y las mercancías. Las ciudades eran especialmente vulnerables por su densidad de población y sus intensos intercambios. Como no se conocía la causa, se buscaron explicaciones en la religión, la medicina y las creencias de la época. Tras las grandes oleadas del siglo XIV, la peste siguió reapareciendo durante siglos.