Tren
✨ La serpiente de acero sobre rieles
Un tren es un vehículo formado por uno o varios coches que circulan por una vía férrea. Sus ruedas de acero se apoyan sobre los raíles, que las guían y reducen la resistencia al rodamiento. Algunos trenes utilizan una locomotora, mientras que otros llevan motores en varios coches. Los trenes eléctricos reciben la energía mediante una catenaria o, en determinadas redes, mediante un tercer raíl.
Los trenes diésel generan energía mediante motores alimentados con combustible. Un tren puede transportar pasajeros, mercancías o ambos. Hay servicios locales y trenes de alta velocidad. Al ponerse en marcha, los motores generan una fuerza que hace girar las ruedas. Los raíles ejercen fuerzas sobre ellas y permiten que el tren acelere, reduzca la velocidad y siga el trazado de la vía.
Como el contacto entre acero y acero produce una resistencia al rodamiento pequeña, un tren puede transportar cargas pesadas eficientemente. La adherencia entre la rueda y el raíl es, sin embargo, limitada. Por eso, el sistema de frenado es fundamental, porque un tren pesado puede necesitar una distancia considerable para detenerse.
Los ferrocarriles modernos emplean señalización, circuitos de vía y sistemas digitales de control para mantener una separación adecuada entre los trenes y coordinar su circulación. El ferrocarril resulta útil para transportar a muchas personas o grandes cantidades de mercancías.