Tranvía
✨ El tren de la calle
El tranvía es un vehículo ferroviario destinado principalmente al transporte urbano. Por lo general, circula sobre raíles instalados en las calles o en una plataforma reservada. De este modo, puede compartir el espacio con otros vehículos o disponer de un recorrido separado. La mayoría de los tranvías modernos funcionan con electricidad y reciben la energía mediante un cable aéreo llamado catenaria. Sus motores eléctricos hacen girar las ruedas y permiten acelerar de forma progresiva.
Como el contacto entre las ruedas y los raíles de acero ofrece poca resistencia al rodamiento, el tranvía puede transportar a muchos pasajeros con un consumo de energía relativamente bajo. Algunos modelos tienen piso bajo, lo que facilita el acceso a personas con movilidad reducida, usuarios de sillas de ruedas y viajeros con carritos de bebé. Un tranvía puede estar formado por un solo coche o por varias secciones articuladas.
Este medio de transporte resulta especialmente útil en las ciudades, donde puede llevar a numerosos pasajeros y detenerse en muchas paradas a lo largo de una misma línea. Los raíles, la catenaria y los sistemas de señalización forman parte de la infraestructura necesaria para su funcionamiento. En los cruces, los semáforos y los sistemas de prioridad pueden ayudar a organizar la circulación y mejorar la seguridad.
El conductor controla la aceleración y el frenado siguiendo las señales, los límites de velocidad y las normas de explotación. Muchos tranvías modernos incorporan frenado regenerativo, que permite recuperar parte de la energía durante la desaceleración y transformarla en electricidad. Esta energía puede devolverse a la red o utilizarse en otros sistemas. Al transportar a muchas personas en un espacio urbano limitado, el tranvía puede reducir la necesidad de desplazamientos en vehículos particulares.