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Voleibol

✨ El vuelo del balón

El voleibol es un deporte de equipo en el que dos conjuntos juegan en lados opuestos de una red. En la modalidad de pista cubierta, cada equipo tiene seis jugadores en el campo. El objetivo es enviar el balón al campo contrario para que toque el suelo o para provocar una falta del rival. Cada equipo dispone de un máximo de tres contactos antes de devolver el balón, que suelen corresponder a una recepción, una colocación y un ataque. El balón puede tocar cualquier parte del cuerpo, pero no se puede agarrar ni lanzar.

El campo mide 18 por 9 metros, y la red se sitúa a 2,43 metros de altura en las competiciones masculinas y a 2,24 metros en las femeninas. Cuando el equipo que recibe gana una jugada, consigue un punto, obtiene el derecho a sacar y rota una posición en el sentido de las agujas del reloj. Los partidos se disputan normalmente al mejor de cinco sets. Los cuatro primeros los gana el equipo que llega a 25 puntos con una ventaja mínima de dos; si es necesario un quinto set, este se juega a 15 puntos, también con dos de diferencia.

Como cada jugada puede cambiar el marcador, mantener la atención es fundamental. El voleibol combina saltos, desplazamientos rápidos, equilibrio y coordinación entre la vista y los movimientos. La comunicación también resulta esencial para cubrir el campo y anticipar la trayectoria del balón. El colocador organiza los ataques, los atacantes intentan conseguir puntos, los centrales tienen una función importante en el bloqueo y el líbero se especializa en la defensa de la zona trasera.

El entrenamiento puede mejorar la potencia muscular, la agilidad, la coordinación y la resistencia cardiovascular. Puesto que el deporte exige saltos repetidos y movimientos rápidos, aumentar la carga de forma progresiva, utilizar calzado adecuado y aprender una buena técnica ayuda a reducir el riesgo de lesiones. Puede practicarse tanto por ocio como a nivel competitivo.