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Morsa

✨ El gigante con bigotes del Ártico

La morsa (Odobenus rosmarus) es un gran mamífero marino que habita en las frías aguas costeras del océano Ártico. Se distingue fácilmente por sus largos colmillos, su piel gruesa y arrugada, y los abundantes bigotes que cubren su ancho hocico. Tanto los machos como las hembras poseen colmillos, que en realidad son caninos muy desarrollados y de crecimiento continuo.

Los utilizan para subir al hielo, defenderse, establecer su posición dentro del grupo y, en ocasiones, mantener abiertos agujeros de respiración en la banquisa. Una gruesa capa de grasa la protege del intenso frío, mientras que sus sensibles bigotes le permiten detectar presas escondidas en fondos marinos arenosos o fangosos. Aunque pasa gran parte de su vida en el agua, también forma grandes grupos sobre el hielo o en playas costeras para descansar.

Su dieta se basa principalmente en almejas y otros invertebrados que viven en el fondo marino. Con ayuda de sus bigotes localiza las presas y, gracias a los potentes músculos de la boca, extrae las partes blandas del interior de las conchas mediante succión. También consume caracoles marinos, gusanos y otros animales bentónicos, mientras que las presas de mayor tamaño son poco frecuentes.

Es un animal muy sociable que se comunica mediante gruñidos, silbidos y chasquidos bajo el agua. La hembra suele tener una sola cría, que permanece con ella durante más de dos años mientras aprende a sobrevivir en el entorno ártico. En la actualidad, la pérdida de hielo marino causada por el cambio climático, el aumento de las actividades humanas y las alteraciones de los ecosistemas marinos representan las principales amenazas para la especie.